EL CALLEJÓN DE LOS SAPOS: el valor de lo antiguo
He coleccionado antigüedades toda la vida, y debo decir, que a este respecto el callejón de los sapos es uno de los lugares más interesantes de la ciudad de Puebla y con mayor tradición. Durante mucho tiempo se han reunido allí chachareros y anticuarios de toda la ciudad, intercambiando pedazos de historia que los angelopolitanos vienen a dejar cuando crecen, se divorcian o mueren. He visto prácticamente de todo, desde juguetes de plástico a una pila bautismal del siglo XVI de ónice preciosa.
Ya sean juguetes antiguos, postales, porcelanas, monedas que la historia económica del país ha dejado atrás. Todo se encuentra aquí. Muchos llaman a los Sapos el “Ático de la ciudad de Puebla.” Es un extraordinario lugar, que a diferencia de los demás museos que hay en nuestra ciudad, nos permite tocar la historia, vivirla. Y si somos lo suficientemente afortunados, podemos incluso adquirir una parte de ella que puede tener un valor insospechado.
Pocos de nosotros reconocemos el valor de las antigüedades que guardamos en el ropero de la casa, y solemos pensar que las fotos viejas, los juguetes de los niños, ese viejo juego de porcelana, esos discos son sólo “chácharas” ocupando espacio. Esta creencia nos la han inculcado los aparatos modernos que desde el momento que compramos pierden valor de manera constante, y pasado un tiempo, son prácticamente imposibles de vender: una computadora, por ejemplo, según análisis de la procuraduría del consumidor, pierde 20 % de su valor en el mismo momento que es sacada de su empaque: un automóvil pierde anualmente 10 % de su precio de compra; hornos de microondas o licuadoras llega un momento que es mejor tirarlos y comprar algo nuevo que gastar en reparaciones. Sin embargo, las antigüedades no obedecen esta regla.
Uno puede apreciar esto, al ir al callejón de los Sapos, toda la gente de Puebla lleva ahí sus recuerdos y los remata a los anticuarios. La variedad de antigüedades que hay ahí es infinita. En la experiencia que he ganado en ese rincón de puebla, me he dado cuenta que las antigüedades no son un gasto; Son una inversión que no pierde valor con el tiempo, sino que lo gana. No conozco ningún otro producto que entre más viejo se haga más valioso. Pensemos en los muñecos de las roscas de reyes: hoy en día se hacen de plástico pero durante la primera mitad del siglo XX se hicieron de porcelana. Su precio original probablemente era de unos centavos. Hoy en día es difícil encontrar uno que valga menos de $ 100 pesos. Hay muchos criterios para saber el valor de una antigüedad, pero si me lo preguntan siempre hay tres factores a tomar en cuenta:
Rareza: Por ejemplo, una moneda de un peso del año de 1969 puede valer hasta $ 50,000 pesos. Precio razonable ya que no hay mas de 100 en existencia hechas en ese año.
Demanda: En Puebla durante el gobierno del general Porfirio Díaz se hicieron billetes y monedas que circulaban aquí. El Banco Oriental de Puebla sacó a la circulación muchas monedas y billetes que son muy buscados por los coleccionistas locales. El precio más alto, de un valioso billete de $ 500 pesos, evidentemente se obtendrá entre los poblanos.
Condición: Este punto lo comparten las antigüedades y los automóviles. Recuerdo un vocho que quise vender una vez, le puse pintura, lo lleve al mecánico, resané algunas fisuras: todo para venderlo fácilmente ya que entre mejor esté algo, la gente regatea menos. Los objetos antiguos generalmente se considera de cien años hacia atrás y deben conservar sus características originales. No se recomienda que se pinten, porque pueden perder una parte de su valor, salvo que lo restaure un experto.
Si tenemos: pinturas, libros, juguetes, etc. que sea raro, demandado y en buena condición será valioso.
Si usted tiene una moneda de 2 cents. de 1905 ha adquirido una moneda de la que sólo se hicieron 50,000 ejemplares. La moneda de 2 cents. siguiente (la de 1906) es más común: ese año se acuñaron 9,998,400 monedas. La moneda de “1905” es rara, y buscada, ya que es la primera moneda acuñada con esa denominación en este siglo.
Por último la condición de la moneda es importante. Si su moneda de 2 cents. tiene la condición que los numismáticos (personas que colección monedas) llaman “ brillante sin circular” (casi nueva) vale unos $ 500 dólares. En una condición “buena” su precio se reduce a $ 30 dólares.
Todos tenemos en casa algo valioso e interesante que tiene una historia y valor. Ya sea una pintura, una muñeca, un libro o monedas, comuníquese a los teléfonos de nuestra estación, haga una cita, venga a nuestro programa traiga su tesoro y aquí, cada semana, invitaremos a expertos historiadores y anticuarios que le harán una excelente explicación acerca del valor e historia de su moneda, pintura, libro o juguete.
- — ¿¡La existencia de Dios!? »
- Publicado por khafra a las 01:06 am el 25.01.2005
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